martes, 4 de noviembre de 2014

Stratford

Drama field trip to Stratford!! Stratford? Sí, la ciudad natal de Justin Bieber, it sounds funny pero han aprovechado mucho lo de Justin haha. Nos fuimos un jueves por la mañana y pasamos allí una noche. Dos musicales, visita a  downtown Stratford, workshops… Estuve con una francesa de mi clase de anuario y unas cuantas canadienses que conocí en la excursión. 

El primer día vimos “Crazy for you”, una pasada de musical con muchas partes de baile, y practicamos dance and song y stage combat, súper diverted donde nos enseñaron partes de ese musical y cómo actuar y qué hacer cuando quieres hacer una pelea en el escenario. El segundo día vimos “Alice through the looking glass”, otro musical pero muy aburrido; además visitamos un almacén con miles de theatre costumes. Dimos paseos por downtown y la verdad es que me lo pasé muy bien y tuve la oportunidad de conocer mucha gente nueva, Stratford es una ciudad preciosa.








Family Foley & Eastview Secondary School

Era lunes y estaba nerviosa por conocer a mi nueva familia, aunque ya llevaba mucho tiempo hablando con ellos. Me despedí de la monitora y después de haber estado una semana en hoteles, por fin estaba en casa, 1 de septiembre, se supone que sería el comienzo de mi nueva vida fuera de España. Familia Foley: Anne, mi hostmum, Mike, mi hostdad, y Amelia y Emma de 8 y 10 años, mis hostsisters. Vivimos en una casa muy mona en un vecindario lleno de pinos, verde y campo, nada de ciudad; a 20 minutos de Barrie y a otros 20 de Orillia. Me encanta mi nueva familia, son muy familiares y a la vez te dejan tu propio espacio. El hockey es tendric topic en la familia y la verdad es que me está empezando a gustar. No es una familia perfecta, pero me encanta pasar tiempo con ellos, sobre todo con las niñas!


Las clases empezaban al día siguiente, mi primer día en Eastview Secondary School. Todos los días cojo el bus escolar, el típico bus amarillo de los Simpson, a las 7:10 y tardo 35 minutos en llegar. Llegue y estaba completamente perdida aunque enseguida conocí a los demás estudiantes internacionales ya que estaban igual de perdidos que yo. Empezar el curso con excursión siempre viene bien y más cuando vuelves a ver a todos los Tontarios de Simcoe. Fuimos a una reserva de aves, con lagos y canoas, y la verdad es que estuvo bien el día, con gente de España, Alemania, Brasil, China, Japón...






El miércoles fue vuelta a la realidad, y todos los internacionales elegimos el horario. EL sistema en Canadá es muy distinto al español: dos semestres al año, con 4 asignaturas en cada uno. Mis clases empezaban a las 8 y acababan a las 2:30, con 5 periodos de 1 hora y 20 cada uno. Dance en el primer periodo, me encanta eso de tener una asignatura como danza; Art a segunda y Yearbook a tercera, la verdad es que las cogí porque no sabía que más coger, pero yearbook está muy bien, como informática y arte juntas; después Lunch y a última English, gramática y literatura inglesa 6 horas a la semana, es la más difícil de todas; estudiamos Macbeth y ahora estamos con The Kite Runner. En el segundo semestre tendré Math, Accounting, Travel&Tourism y French. 

Eso de empezar en un colegio nuevo es siempre difícil y cuesta al principio, pero cada vez va yendo mejor. Hay otra española de Sitges en el colegio, Roser, y siempre viene bien eso de hablar un poco de español al día, y suelo comer con ella en la hora del lunch.


00 months 00 days 00 hours left

El lunes 25 de agosto, la cuenta atrás del móvil marcaba 0 días para irme. No lo conseguí asimilar hasta que vi a muchos de los Spanadians llorando y abrazando a sus familias en la puerta del Bernabéu en Madrid. El autobús que nos llevaría al hotel de concentración había llegado y eso significaba el último adiós a nuestras familias, un momento que no me gustaría repetir nunca más. No sé cómo describir ese momento… sólo pensar que ese iba a ser el último abrazo a tus padres hasta dentro de 10 meses.

Llegamos al hotel y ya en el bus conocí gente nueva. Estuvimos dos días en aquel hotel y me lo pase muy bien con los 99 becados. Llenos de reuniones, grupos, advertencias… aunque hubo muy buen rollo entre los monitores y nosotros. El miércoles era el día de abandonar España. Los 30 de British Columbia se habían ido de madrugada, y los 70 restantes cogíamos vuelo directo a Toronto y a partir de allí muchos de nosotros nos separaríamos. El vuelo fue de 8 horas pero se me hizo súper corto, con películas, fotos, gente de al lado, o paseos a la parte de atrás del avión.  Las 16 personas de Simcoe y Avon-Maitland tuvimos la suerte de pasar otros dos días juntos en un hotel de Toronto.




Los distritos nos habían pagado la entrada a las Niagara Falls y a la CN Tower, estuvo genial. Nuestra última noche juntos fue la mejor, nos quedamos casi 10 personas en una habitación de 2, nos lo pasamos genial ahí todos juntos con almohadazos, música de perreo, videos, linternas... de jaja’s hasta las 4:30 de la mañana (sabiendo que a las 7 estábamos en pie). Al día siguiente por la tarde fue cuando cada uno se iba con la familia, excepto yo; mi familia estaba de vacaciones y no volvían hasta el lunes, así que me toco quedarme 3 noches más en casa de la monitora. Primero nos despedimos de los de Avon-Maitland y una vez en Barrie las familias iban viniendo una a una a recoger a sus estudiantes.










El fin de semana con la monitora estuvo bien, tranquilo. Sofá, tele, con más estudiantes internacionales, y uno de esos cines donde se ve la película desde el coche, siempre he querido ir a un sitio de esos. 

6059 kilometres away

65 días en Canadá y por fin me decido a empezar con esto. No sé muy bien cómo empezar… Qué tal si empezamos por el principio?

Primero de todo, me presento, soy Mar, estudiante de 16 años en el instituto Alonso de Ercilla. Vivo en Ocaña, un pueblo de Toledo, aunque vivo más cerca de Madrid, a unos 45 minutos. Soy una de las becadas por la Fundación Amancio Ortega para estudiar 10 meses en Canadá, con familia y colegio canadiense, soy una Spanadian 2.0.


Todo empezó por mi profesora de inglés, nos informó de la posibilidad de estudiar 1 de Bach fuera de España, al otro lado del charco, en Canadá, gracias a unas becas que ofrecía la Fundación Amancio Ortega, si, el dueño de Zara. Por qué no? Sé que ni de coña me van a coger, pero no se pierde nada por intentarlo.

Un 25 de febrero Begoña y yo íbamos a Toledo a hacer la primera prueba. Llegamos a la sala y todos teníamos la misma cara de perdidos, con cara de “a saber dónde nos hemos metido”. Fue un examen escrito, muy largo y nada fácil; sinceramente no sabía si me había salido bien o no, pero ya estaba hecho.La lista de preseleccionados salió a las 12 del mediodía un 10 de marzo, el día de mi cumpleaños. Mi madre mando un WhatsApp a mi compañera y ella fue quien me dijo que había pasado el examen escrito y que tenía que hacer un examen oral. No me podía creer que de 600 personas que hicieron el examen, yo estaba entre las 300 que consiguieron pasar a la siguiente fase, aunque por desgracia mi amiga Begoña se quedó en el camino. El examen oral, a través de Skype, parecía mucho más fácil: presentación de 5 minutos sobre un tema que tú mismo podías elegir. Yo quise hablar del baile, y salí muy satisfecha de la entrevista. Esta era la última prueba, de la que eliminarían a 200 personas y eligieran a los 100 afortunados que pasarían 10 meses estudiando en Canadá.

El viernes 28 de marzo ha sido un día para marcar en el calendario, el día que me dijeron que había sido seleccionada para estudiar el próximo curso al otro lado del mundo. Ese mismo día, mi clase y yo volvíamos del viaje de fin de curso en Lisboa y encargue a mi madre que estuviera pendiente de llamarme en cuanto salieran las lista. Paramos en una gasolinera a las 11:55 y fue a las 12:05 cuando recibí la llamada de mi madre. Estaba en el baño con dos amigas más y al descolgar el móvil y escuchar a mi madre llorando me hizo llorar a mí también. “Mar, lo has conseguido, eres genial”. Mis amigas al verme llorar, supieron cuál fue la noticia; se echaron sobre mí para abrazarme. Con toda la emoción, fuimos las ultimas en montarnos al bus y todos se quedaron alucinando al verme llorar. Mis demás amigos estaban ya sentados y cuando les dije que sí, me abrazaron y me dieron la enhorabuena. Incluso, los profesores que vinieron de viaje lo anunciaron por el micrófono del autobús: “Un aplauso muy fuerte para Mar, que nos acaba de decir que nos abandona el año que viene para irse a estudiar a Canadá”.




Canadá? Sinceramente no sabía nada sobre este país. Niagara falls, Robin de himym, sirope de arce y frío, mucho frío. Eso era lo único que sabía sobre lo que iba a ser mi hogar durante 10 meses.

Desde entonces no he parado de recibir enhorabuenas y mensajes de ánimo, pero nadie realmente me había preguntado si de verdad quería ir. Un idioma distinto, con nueva familia, nuevo colegio, a 6000km de casa. No sabía si tenía que estar feliz, por lo que yo misma había conseguido, o asustada por todo lo que me esperaba. A partir de entonces, no hubo semana en la que no dejábamos de mandar datos e información a la organización, y eso de verdad que me estresaba muchísimo.

Tuvimos una reunión informativa en Madrid y fue allí donde conocí a muchos de los becados en mi misma situación. Muchos de ellos ya se conocían por un grupo de WhatsApp en el que no tuve la suerte de estar; pero a partir de ahí, fui conociendo a casi todos gracias al grupo de Telegram, Twitter, WhatsApp, Instagram o Facebook. A pesar de ser tanta gente, de tantos sitios distintos de España, sabían escucharte y ayudarte con todo. Muchos compartíamos ganas de ir y a la vez miedos y preguntas, y la verdad es que a pesar de no habernos visto nunca antes, fuimos creando un gran grupo.

Barrie, Ontario en el distrito de Simcoe fue la zona en la que me toco, con la suerte que otras 28 personas estaban en mi misma provincia. Por lo que vi en internet tenia buena pinta, a solo 70 km de Toronto. A partir de ahí, forme parte de Tontario, y digo con orgullo que soy una tontaria; gente un poco más cerca de ti con la que, si hay suerte, nos podemos ver en alguna ocasión.

Con el fin de curso en el instituto empezaron las despedidas… aunque empezaría también uno de los mejores veranos de mi vida. La quedada de Spanadians 2.0 (todos los becados de esta edición) estuvo muy muy bien; fuimos unos 15 y estuvimos en Madrid todo el día, todo genial. Las semanas pasaban y ya no quedada tanto para irme. Poco a poco me iba despidiendo de mi familia y amigos y el último fin de semana de verano fue el más intenso. Despedidas con mi familia jueves y viernes, fiesta insuperable el sábado, y fiesta sorpresa por mis amigos el domingo. Todo súper genial.